das por seguro que la copa
que sostengo es la copa
que tu mano un día
sostuvo y sacudió
la misma copa que
mojó sus bordes
de agua de días
dentro de la copa agitada
entre tus dedos inquietos
parte de tu mano agitada
se te hace la misma copa
cuando lo decís
con tanta firmeza pero no de tu mano
que agitó la copa para que
mojara tu mano
con tantos temblores
que tal vez es la mía
que sostiene la copa
la misma que vos decís
que es tu copa es tu mano
¿de cuál hablás?
No hay comentarios:
Publicar un comentario