lunes, 17 de abril de 2017

Elija un enemigo y no dude en odiarlo

Elija un enemigo y no dude en odiarlo.
Ese tipo, por ejemplo
sí, ese que está ahí parado haciendo nada
es perfecto para usted 
tiene el perfil ideal: 
manos en los bolsillos, mirada perdida,
postura encorvada, fácil de reducir.
No me diga que no le dan ganas
de tomar un palo y reprimirlo 
reprimirle esas ganas de no vivir que tiene 
pobre infeliz 
vaya, hombre, vaya
si no se trata de que le haya hecho algo
es cuestión de tenerse fe
y de odiar porque se puede
porque contamos con esa posibilidad. 
Ahora que lo eligió 
piense, no, mejor dicho,
sepa que ese hombre
es la peor mierda del mundo
que él está mal y usted está bien 
no se separe de la dualidad
eso también es importante;
el que cuestiona pierde 
si lo maneja en esos términos
no va a tener problema.

Odie, destruya al enemigo.
El que no odia es porque no quiere
porque poder se puede.
Sienta la furia sorda 
del que no tiene otra cosa para hacer
entonces odia.
Imponga su voluntad 
que no es delito 
es señal de fuerza 
el mundo se torna cruel 
todo se trata de supervivencia. 

No hace falta que conozca
a quien va a moler a palos,
sólo mátelo 
y pase al siguiente. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario