Elija un enemigo y no dude en odiarlo.
Ese tipo, por ejemplo
sí, ese que está ahí parado haciendo nada
es perfecto para usted
tiene el perfil ideal:
manos en los bolsillos, mirada perdida,
postura encorvada, fácil de reducir.
No me diga que no le dan ganas
de tomar un palo y reprimirlo
reprimirle esas ganas de no vivir que tiene
pobre infeliz
vaya, hombre, vaya
si no se trata de que le haya hecho algo
es cuestión de tenerse fe
y de odiar porque se puede
porque contamos con esa posibilidad.
Ahora que lo eligió
piense, no, mejor dicho,
sepa que ese hombre
es la peor mierda del mundo
que él está mal y usted está bien
no se separe de la dualidad
eso también es importante;
el que cuestiona pierde
si lo maneja en esos términos
no va a tener problema.
Odie, destruya al enemigo.
El que no odia es porque no quiere
porque poder se puede.
Sienta la furia sorda
del que no tiene otra cosa para hacer
entonces odia.
Imponga su voluntad
que no es delito
es señal de fuerza
el mundo se torna cruel
todo se trata de supervivencia.
No hace falta que conozca
a quien va a moler a palos,
sólo mátelo
y pase al siguiente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario