tus piernas pálidas
y donde debería estar el torso
la cortina flamea
y donde debería estar tu boca
veo la ventana
y detrás de la ventana
la ciudad melancólica
me espera
pero yo no bajo
porque tu boca se presenta
como fuera de contexto
y está llena de mi sangre
y siento ganas de salir
pero el resto de tu cuerpo
me va cortando el paso
como un ejército sombrío
y me resigno al silencio
cuando mi boca también se abre
ensanchada por tus dedos
que saben agrios
y cortan la piel traslúcida
al filo de mis dientes
como si fueran papel
y la sangre que te sale
vuelve a ser mía
y el sistema circulatorio
retoma lo de siempre
y vuelvo a querer moverme
pero ya tu sexo
me traga con lentitud
y empiezo a despedirme
de todas las cosas
que hay en mi cuarto
y el cuerpo se me va empapando
a medida que entro
y tu ego crece
y la oscuridad avanza
y trato de pensar por última vez
pero no puedo
y trato de mirarte
pero tus ojos son opacos
desde adentro.
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