para que cuando los abra
se hayan ido
mis ojos
y no pueda abrir nada
pero logre ver algo
el mundo viejo y obstinado
voy a cerrarlos de nuevo
si es que insisten en mirar
para que de tanta presión
se me hundan en la órbita
y pueda ver algo más interesante
dentro de mi cráneo
voy a dejarlos bien abiertos
atarlos con palillos
que se llenen de venas y el sol
los queme
los ahogue de tanta verdad
pero
si aun así no se derritieran
el sol los recargaría de luz
y yo podría repetir el segundo intento
de hundirlos en el cráneo
para saber qué cosas escondo
y si dentro del cráneo
los ojos iluminaran sólo un rincón
por falta de movimiento
correría a lo largo del planeta
nadaría todos los océanos
llegaría a China
subiría a la cúspide de la torre de Shanghái
y desde ahí saltaría
para que en lo que dure la caída
mis ojos reboten con libertad
y en el segundo final
conozca algo de mí mismo.
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