pies calientes
horizonte siempre
lejano paraje
rural cabaña
entro.
Veo
un
bicho
que se acerca,
se pliega
sobre sí mismo
exhuma
un olor
ácido
y avanza.
Pido ayuda
a gritos
mudos.
Manoteo
el aire
cuando todo
se vuelve
oscuro.
Me incorporo
pasaron
ya
muchos años,
a veces escucho
ruidos
al rededor.
Mi cuerpo ya
no es mi cuerpo
el tacto
indica
lo contrario.
Mi mente
carece
de tiempo
de espacio,
mi nombre fue
removido
para siempre
de mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario